JUAN
JOSÉ ARREOLA: ACTOR
La
primera percepción que tengo de él, es como actor. A
los seis años tuve la fortuna de asistir a una función
de teatro de la Compañía de Poesía en Voz Alta
de la UNAM. En aquella ocasión representaron El salón
del automóvil de Eugéne Ionesco; actuaba mi papá
junto con Fernando Macgregor, Sergio Lara Parra... ¡la escenografía
era de Leonora Carrington! Recuerdo que en un momento específico
de la obra, los actores daban cuerda a unos cochecitos de hoja de
lata, que rodaban por el escenario... es una reminiscencia inolvidable.
En Zapotlán Juan José Arreola actuó desde niño,
con personas como doña Margarita Palomar de Mendoza, mujer
cultísima que organizaba obras de teatro. Mi papá era
su actor infantil predilecto. Después se convirtió en
"Juanito el recitador". Su presencia en los festivales culturales
siempre fue muy apreciada. Conservo programas en los que aparece su
nombre, cuando él tenía ocho años, lo que evidencia
su clara vocación por el teatro y la literatura. A lo largo
de su vida siguió actuando con gran pasión.
JUAN
JOSÉ ARREOLA: DIRECTOR DE TALLERES LITERARIOS
Se
le reconoce como el pionero del movimiento de talleres literarios.
Su tarea influyó claramente a finales de los años cincuenta
y durante los sesenta; sobre todo en el Centro Mexicano de Escritores
y en el taller literario Mester, que publicó doce números
de una revista, y seis o siete libros, entre ellos: La tumba,
de José Agustín y Oscura palabra, de José
Carlos Becerra. Al taller literario Mester asistían
personas como Elsa Cross, Jorge Arturo Ojeda, Hugo Hiriart... ¡en
alguna ocasión llegaron a participar más de cuarenta
personas! De estos talleres surgieron generaciones de escritores que
plantean otro tipo de creación literaria, y, actualmente, varios
de ellos son protagonistas de la literatura en México.