
J.M.Rugendas
apunte y óleo de Santa María Regla
1832
El alemán
Johan Moritz Rugendas (1802-1858) fue el más fructífero
de los artistas que viajaron por México durante la primera
mitad del siglo XIX. Sus imágenes artísticas contribuyeron
al "redescubrimiento" de la naturaleza americana desde una
perspectiva científica, que había iniciado años
antes el barón von Humboldt. Fueron necesarios los ojos extranjeros,
como los de Humboldt y Rugendas, para que los artistas mexicanos descubrieran
la fisonomía del paisaje mexicano.
Johan Moritz
Rugendas viajó a América en 1831. Llegó a Haití
y de ahí se trasladó a México, donde permaneció
hasta 1834, cuando fue expulsado por involucrarse en asuntos políticos.
Entre 1834 y 1846, Rugendas recorrió Sudamérica: Brasil,
Perú, Bolivia, Chile, Argentina y Uruguay. Durante su estancia
en el continente americano realizó cerca de seis mil obras:
entre dibujos, acuarelas y óleos. Fue como un enciclopedista
que aspiró a crear un cuadro completo y veraz del país
que visitaba, con la idea de que fuera útil para el estudio
científico de las regiones americanas. Así Rugendas
fue un minucioso observador de la vegetación, fauna, geología,
topología, atmósfera y luz, tipos físicos de
los habitantes, vestimenta, actividades, costumbres locales, tipos
de vivienda, medios de transporte, monumentos prehispánicos,
ciudades, productos naturales y artesanales, etcétera.
Sin embargo,
Rugendas no fue únicamente un ilustrador científico.
Su actitud mezcló al dibujante de las expediciones de la Ilustración
y al artista romántico que permite que sus experiencias personales
se fijen en su obra. Por ello también podemos observar referencias
a sus compañeros de viaje y peripecias vividas durante sus
recorridos, o bien paisajes que expresan el estado de ánimo
o el sentido de la aventura del artista a través de las formas
y el color.
El encuentro entre Humboldt y Rugendas
El encuentro
con Alexander von Humboldt fue definitivo en la vida de Rugendas.
Cuando tenía alrededor de veinte años, éste último
había viajado con el barón Langsdorff a Brasil, donde
realizó dibujos y pinturas de la naturaleza tropical que se
publicarían en el libro Voyage pittoresque dans le Brésil
(Viaje pintoresco a Brasil). Cuando Humboldt conoció la obra
de Rugendas lo contactó y le pidió que colaborara en
una nueva edición de El ensayo sobre la geografía de
las plantas. Desde entonces Humboldt será consejero, inspirador
y guía de Rugendas. Humboldt le enseñó que la
imagen "genuina" de América estaba lejos de las fantasías
y sueños que los europeos habían impuesto sobre ese
continente.
Por iniciativa
de Humboldt, Rugendas emprendió su segundo viaje a América.
El sabio alemán dotó al artista de cartas de recomendación
necesarias para ponerlo en contacto con personalidades como científicos,
artistas, escritores, políticos y otros viajeros. Además,
Rugendas gozaba de cierta fama gracias a sus ilustraciones del "viaje
pintoresco" a Brasil. En América el artista alemán
tuvo muchas amistades, invitaciones de viajes, colaboró en
diversas publicaciones aportando dibujos y participó en la
vida social de cada país que visitó.

J.M.Rugendas
apunte y óleo del camino de Orizaba a Acultzingo
1831
Rugendas en México
Johan Moritz
Rugendas recorrió México durante tres años (1831-1834),
siguiendo las huellas de Humboldt. Su ruta en este país fue
la que siguieron otros viajeros: a partir de Veracruz recorrió
la Sierra Madre Oriental hasta Jalapa por el norte, y posteriormente
tomó la ruta de Orizaba rumbo al altiplano central. Durante
su estancia de casi dos años en la ciudad de México
hizo excursiones a las haciendas mineras de Regla y Mineral del Monte;
y en la parte sur, a Cuernavaca. Del valle de México se dirigió
al oeste, pasando por Morelia hasta Colima para salir al Pacífico
por Manzanillo.
En México
conoció al viajero francés barón de Courcy, con
quien compartió su pasión de artista y de viajero por
el país. Hizo parte de sus recorridos con Courcy así
como con el alemán Eduard Harkort: un geólogo, cartógrafo
y estratega miliar que trabajaba en la industria minera. Rugendas
escaló con Harkort el volcán de Colima a principios
de 1834.
Durante su
estancia en México, Rugendas dio prioridad a la pintura de
paisaje, aunque también realizó temas costumbristas
y etnográficos, vistas de ciudades, así como algunos
estudios de monumentos prehispánicos. Para realizar sus cuadros
el alemán dibujaba y pintaba al aire libre rápidos bocetos
al óleo, hacía estudios de los vegetales y de los tipos
de la población propios de cada zona; ya luego, a partir de
ese material, componía sus cuadros.
Se sabe poco
sobre la salida de Rugendas del país, excepto que fue por motivos
políticos. Se dice que la causa de la expulsión fue
su osadía de hospedar a dos enemigos declarados de Antonio
López de Santa Anna, a quienes además ayudó a
escapar. Rugendas fue a dar primero a la cárcel de La Acordada
y luego fue llevado a Acapulco, donde se embarcó en dirección
a Valparaíso, Chile, país donde permaneció ocho
años para después recorrer otras partes de Sudamérica.
galería
Fuentes:
Ramírez, Fausto: "La visión europea de la América
Tropical: los artistas viajeros" en Historia del arte mexicano
(fascículos 67 al 69). México, Salvat, 1982.
"El
viajero europeo del siglo XIX" en Artes de México.
Número 31, México, CNCA.