En
ninguna parte estuvieron más extendidos estos ritos, dedicados al dios
de muchos nombres, que en el Mediterráneo Oriental. Los pueblos de Egipto
y Asia Menor representaron el ciclo de la vida personificándolo como
un dios de la vida que muere y revive anualmente.
El
culto de Adonis fue practicado por los pueblos semíticos de Babilonia
y Siria. El nombre verdadero del dios era Tamuz, pero los griegos confundieron
el apelativo Adon, que significa señor, con un nombre propio. Tamuz
es el joven esposo o amante de Istar, la diosa Gran Madre, la personificación
de la naturaleza. Al morir, Tamuz marchó al mundo subterráneo y su amante
lo buscó hasta en "el país del cual no se vuelve, la casa de las tinieblas,
donde el polvo cubre la puerta y el cerrojo". La pasión del amor se
fue con él: se olvida la reproducción y la vida se ve amenazada de extinción.
Las funciones sexuales de los animales en la tierra dependen de los
dos dioses, y por lo tanto no hay vida en la Tierra.

HEINTZ, Joseph
La despedida de Adonis y Venus
Oleo sobre Tela
40 X 31cm
Un
mensajero del gran dios Ea rescata a los dioses de Allatu, la reina
de las regiones infernales, para que revivieran a la naturaleza en el
reino superior. Todos los años, hacia la mitad del verano, se lloraba
la muerte de Tamuz mediante el sonido de flautas. Se cantaba a una efigie
del dios muerto, vestido de rojo, misma que lavaban con agua y aceite,
mientras adornaban el ambiente con incienso.
En Grecia
El
mito ctónico-solar asiático pasa a Grecia con la siguiente versión:
Venus se enamora de Adonis, que conoce todo lo relativo a la naturaleza
pues fue cuidado por ninfas, y Marte, celoso, se transforma en jabalí
y hiere mortalmente a Adonis en el sexo. Desciende así a las regiones
de las sombras, pero Proserpina se enamora también de él. Venus ruega
a Júpiter que le regrese a su amado; sin embargo, el gran dios decide
que Adonis será poseído alternativamente por las dos rivales. Así las
horas y estaciones vienen por él para que pase la mitad del año con
Venus.

Venus
y Adonis
Titian
Oleo sobre tela
106.8 x 136 cm
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