Estoy trabajando con
grupo de niños de segundo grado de primaria, y siempre he tenido clara
la importancia que tiene la expresión oral y escrita en mis alumnos.
Al estar calificando los exámenes correspondientes al bimestre que
terminaba. Llegué a la parte en donde los niños tenían que leer un
texto que hablaba de dos niños uno Roberto, el bien portado y con
todas las cualidades soñadas y Luis el niño travieso y quien reunía
todas las características indeseadas. Al final del texto sólo 2 preguntas
con las cuales se calificaría la expresión escrita:
1.- Describe a Roberto.
2.- Describe a Luis.
Grande fue mi problema al encontrarme con las siguientes respuestas:
Roberto: es un niño cumplido, trabajador, que le gusta la escuela
y siempre obedece a su maestra y hace su tarea.
Luis: es un flojo.
Comprendí que este alumno tenía una gran capacidad de síntesis y obtuvo
un 10.